Mar
05

Por la mágica costa de Chubut

Una travesía a todo remo entre Cabo Dos Bahías y la Bahía Bustamante.

Las islas, los avistajes y el acampe a orillas del mar.

Por la mágica costa de Chubut

Bajo el sello “turismo aventura” se ordena una variedad de actividades que vinculan determinadas prácticas con los escenarios adecuados para su ejecución.
Cuando se piensa en ” kayak “, por ejemplo, se convoca la clásica imagen de un río, aguas rápidas y saltos que garantizan buenas dosis de emoción. Sin embargo, en Chubut, se presenta una alternativa por la orilla marina.

Se trata del programa “Kayak de Mar” que se desarrolla en el Parque Marino Austral, a lo largo de 67 km, entre el Cabo Dos Bahías y la Bahía Bustamante.

Explorar esta costa, remar entre islas habitadas por una encantadora fauna salvaje y dormir en carpas y cabañas. Estos son los ingredientes de la invitación para este mes. El programa tiene una duración de seis días y transcurre por una geografía recortada por caletas, bahías y playas. En síntesis, un desafío en que el descubrimiento hace del aventurero también un viajero. Un viajero en kayak, claro.

La salida puede ser desde Trelew o Puerto Madryn. En ambos casos se va hacia el Pueblo de Camarones. Allí, junto a los guías, después de la charla de instrucción y coordinación, se sube a las embarcaciones. La remada comienza en la bahía de Puerto Melo con dirección este.

Desde los kayaks se observarán colonias de pinguinos, patos y gaviotines. También, lobos marinos y es seguro que se avisten delfines australes. Más tarde se levantará el campamento a orillas del mar.

En adelante, será el clima el que defina el ritmo y el rumbo.

Los paseos y las caminatas, diurnas o nocturnas alternarán con las incursiones en kayaks para explorar las islas en donde para esta época los pichones de muchas aves ya abandonan sus nidos y en especial, los pingüinos, emprenden sus primeros “pasos” en el mar mientras se preparan para migrar.

Por la tarde del cuarto día se sale hacia Bahía Bustamante. Allí esperan las cabañas de Pueblo Alguero, base operativa de la segunda fase. Con los músculos en acción se navegará por Caleta Malaspina y sus islas de pinguinos y lobos. Un paseo que resultará inolvidable, igual que las recorridas por la Península Graviña y el Cabo Arsitizabal.

Además de conocer el pueblo y su historia, será obligada la visita a un imperdible del lugar: el bosque petrificado. A la lista de maravillas hay que agregar los atardeceres y los cielos nocturnos aturdidos de estrellas. Las fotos serán la prueba de que no habrá sido un sueño: se puede ir en kayak por el mar, por el borde encantado de esa parte de Chubut que respira magia y aventura.

[box] Fuente: LA RAZON[/box]

 

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