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Cuando el turismo es una cuestión de fe

Rutas y destinos religiosos en todas las regiones de la Argentina

Rutas y destinos religiosos en todas las regiones de la Argentina

Unos 2.500 cultos conviven y son reconocidos oficialmente dentro de la Argentina, un país predominantemente católico en el que crece año a año el llamado turismo religioso, una práctica que combina los viajes y el ocio con experiencias de fe, ya sea a través de la visita a templos y monumentos o bien participando de peregrinaciones y rituales.

El fenómeno del turismo religioso avanza en muchos países, atrayendo turistas creyentes, y no tanto, a sitios fundamentales de la historia religiosa, desde el Vaticano al Taj Mahal y al Muro de los Lamentos. En el mundo ya abarca a unos 300 millones de personas y representa 17 mil millones de dólares al año, según los últimos datos de la Oficina Española de Turismo. En la Argentina es un terreno en crecimiento, motivado por las diversas corrientes migratorias que abrieron paso a la multiplicidad de credos, con representantes católicos, protestantes, judíos, musulmanes, cristianos y budistas que coexisten con creencias popular como el Gauchito Gil -de gran fuerza en la región Litoral- y la Difunta Correa -con arraigo en Cuyo-, entre otras. Semana Santa es el tiempo en que este turismo de la fe alcanza su punto más alto, con un especial interés de los viajeros por vivenciar el patrimonio religioso de las distintas regiones. Los Via Crucis teatralizados se extienden a todo el país (ver infografía), y muchos viajeros también aprovechan para realizar circuitos por iglesias y templos.«La mayoría de los turistas suelen repetir el viaje durante el año y son fieles a los destinos. Suele tratarse de personas adultas, en su mayoría mujeres, practicantes, argentinas, de todas las clases sociales», destaca el Ministerio de Turismo de la Nación en un informe extendido a Ámbito del Placer. Las visitas a templos de la fe son cada vez más solicitadas, e incluso existe la chance de hospedarse en monasterios para poder experimentar la vida de austeridad, silencio y sencillez que allí se predica y pone en práctica. Se puede además compartir la liturgia de las horas o la celebración de la Santa Misa, visitar y recorrer los edificios históricos, dialogar con monjas y monjes y, además, consumir y comprar los productos artesanales que elaboran los religiosos. Ya que no son hoteles ni residencias, los monasterios siempre se reservan el derecho de admisión y para conseguir hospedaje es necesario pedirlo con suficiente antelación. En la provincia de Buenos Aires hay una decena de abadías y conventos de diferentes órdenes que abren sus puertas, También hay opciones en Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, San Juan, Tucumán y Catamarca. Rituales Durante Semana Santa cada región posee características diferentes, con sus particulares rituales. En el Norte sobresale la peregrinación de Punta Corral, en Jujuy, con un ascenso a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, transportando la Virgen de Copacabana con el acompañamiento de bandas de sikuris. En Tilcara atrae la visita a las ermitas, para observar las magníficas obras de arte elaboradas por los habitantes de esa localidad jujeña. En Salta toda la provincia tiene celebraciones para esta fecha, con especial colorido en los Valles Calchaquíes. El pequeño poblado de Cachi tiene la famosa quema de Judas que se realiza antes del Sábado Santo y consiste en una colecta donde se colocan prendas de gente humilde en un muñeco que luego se quema. En el Noroeste, también en el valle de Lerma, el Sendero Gaucho, la Puna y la zona Norte hay múltiples actividades de carácter religioso. En todo el Norte sobresalen además las iglesias y campanarios, algunos con más de cuatrocientos años de antigüedad, como la capilla de Cachi, que comenzó a construirse en el siglo XVI. En Catamarca, por ejemplo, las capillas se integran en la llamada Ruta del Adobe, con construcciones hechas con ese material y que han sido puestas en valor para poder ser visitadas. En el Nordeste se destaca Itatí, en Corrientes, con su tradicional liturgia en la basílica local. Peregrinos de toda la región e incluso de Buenos Aires viajan a visitar a la virgen patrona de Corrientes, que tiene su santuario a orillas del Paraná. En la Patagonia puede citarse Junín de los Andes, en Neuquén, que posee diferentes sitios de interés religioso, como el santuario Nuestra Señora de las Nieves, la capilla María Auxiliadora del Paimún y el imponente Vía Christi, parque que recuerda en un recorrido pedestre de más de 2 kilómetros los momentos destacados de la vida de Jesucristo, con imponentes estatuas. Del lado del mar, Puerto Madryn realiza cada año su popular Via Crucis subacuático, con una gigantesca imagen de Cristo que es sumergida en el agua por buzos. En el centro del país se destaca Córdoba, con la Manzana Jesuítica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000, y el camino de las estancias jesuíticas. A su vez, la provincia posee en las zonas serranas una gran cantidad de capillas, ya sea en los valles de Punilla, Traslasierra o Calamuchita, que durante Semana Santa realizan actividades como, por ejemplo, peregrinaciones o conciertos corales. La provincia de Buenos Aires también es centro de turismo religioso durante Semana Santa, con gran cantidad de Via Crucis teatralizados, entre los que sobresale el que se realiza en la localidad de Tandil, en Monte Calvario. En un plan más festivo, Miramar repetirá este año la creación de un huevo de Pascua gigante, hecho por artesanos chocolateros. Aseguran que será el más grande de América. [box] Fuente: ambito.com[/box]

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