Jun
17

Corrientes, Mesopotamia argentina

Corrientes es una de las provincias que conforman la región Mesopotámica argentina junto a Entre Ríos y Misiones. Se ubica en el noreste del país y está circundada por los ríos Paraná al norte y oeste, Uruguay al este; y Guayquiraró y Mocoretá al sur. Es una provincia con una identidad cultural muy marcada, de la cual están orgullosos sus habitantes. Hay dos muestras claras de esta cualidad: la persistencia en el uso del idioma guaraní,declarado en 2004 lengua oficial junto con el español; y el chamamé, la música folclórica local.
:: Muelle::
El uso del guaraní se debe a que éste pueblo era el que habitaba la región antes de la llegada de los españoles. En aquel entonces denominaban al territorio Taragüi, que en su idioma significa el nombre de una animal que abundaba en estas tierras: “lagartija”. Los guaraníes se establecieron a lo largo de la costa del Paraná, formando comunidades seminómadas, que perduraron hasta bien entrada la época colonial. Eran básicamente pacíficos, pero mantuvieron relaciones hostiles con los belicosos charrúas, que habitaron en los territorios que hoy ocupan la provincia de Entre Ríos y la República Oriental del Uruguay. En diciembre de 1527, Sebastián Gaboto, navegante veneciano al servicio de España, descubrió el río Paraná y en marzo de 1528, el río Paraguay, siendo por lo tanto, el primero que avistó la costa oeste de Corrientes. Algunos años después, en 1588 fue fundada la ciudad de Corrientes, capital de la provincia, por los adelantados Juan Torres de Vera y Aragón, y Hernando Arias de Saavedra (conocido como Hernandarias). El nombre original de la misma fue Ciudad de Vera, aunque casi un siglo después se la rebautizó San Juan de Vera de las Siete Corrientes (debido a las siete “puntas” o salientes de tierra que tiene sobre el río Paraná y generan corrientes en el mismo). En la actualidad se simplificó su nombre y el de la provincia al de Corrientes. Una de las razones por las cuales sigue presente la cultura guaraní en la provincia es la instauración de varias misiones jesuíticas en los siglos 16, 17 y 18. La alianza de los dirigentes aborígenes con la Compañía de Jesús permitió a este pueblo, a pesar de ser evangelizado, conservar sus raíces. La población guaraní dio lugar a buena parte del tejido social que fue la base para la organización de la provincia actual. La expulsión de los Jesuitas en 1767 provocó el despoblamiento y la pérdida de parte del territorio en manos de los brasileños, pero luego fue recuperado. La provincia de Corrientes es protagonista de nuestra historia por ser la tierra que vio nacer a nuestro máximo prócer, José de San Martín, que llegó a este mundo el  25 de febrero de 1778 en Yapeyú (una ex misión jesuítica situada a orillas del río Uruguay, que en aquel entonces pertenecía a la Gobernación de las Misiones Guaraníes). Además, en otro pueblo correntino llamado Saladas, nació Juan Bautista Cabral, el famoso sargento que dio su vida para salvar a San Martín en la batalla de San Lorenzo. Dentro de la ciudad capital encontramos como máximos atractivos el paseo de la costanera, los museos Histórico Provincial y de Bellas Artes, el teatro Juan de Vera y la iglesia de la Cruz de los Milagros, donde se guarda como reliquia la “cruz incombustible”. Ésta constituye una de las leyendas más importantes de la provincia, y cuenta que cuando se construyó la fortaleza que daría inicio a la ciudad, los pobladores clavaron una cruz de madera en el exterior con el fin de recibir las bendiciones celestiales. En una oportunidad, los indígenas atacaron el asentamiento e intentaron destruir este símbolo prendiéndolo fuego, pero la leña se agotó sin provocar el menor daño a la cruz. Cuando uno de los aborígenes intentó encender una nueva hoguera para destruirla, cayó fulminado por un rayo. Además de la ciudad de Corrientes, el otro principal destino de la provincia son los Esteros de Iberá, una región que por ahí todavía no es reconocida como debiera por su maravillosa belleza. Consta de una amplia red de arroyos, riachos, pantanos, lagunas y bañados que abarca entre 15 000 y 25 000 km²; y constituye el segundo humedal más grande del mundo luego del Pantanal brasileño. Su nombre proviene del guaraní, ya que, (tal como aprendimos cuando hablamos de Iguazú) “Y” significa “Agua” y “berá”: “Brillante”. La zona cuenta con una rica y variada población animal, que incluye numerosas especies amenazadas de extinción para las cuales éste es uno de los últimos hábitats remanentes. Se destacan el ciervo de los pantanos, el venado de las Pampas, el carpincho, el yacaré overo , la boa curiyú, el lobito de río y los monos aulladores. También hay gran variedad de peces como dorados, armados, surubíes, pacús, mojarras, tarariras y palometas. En cuanto a la flora, se destacan las especies acuáticas como el camalote, y el irupé. Para recorrer los Esteros del Iberá lo ideal es hacer base en Colonia Carlos Pellegrini, desde donde se puede contratar una excursión acuática hacia la zona, en la que se recomienda recorrer el centro de interpretación.
[box] Fuente: perfil.com[/box]

Compártelo/Share it:

Leave a Reply

Translate »